Policía captura a 13 presuntos integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra en La Guajira
Riohacha (La Guajira), 7 de abril de 2026.
En una operación contra la extorsión, la Policía Nacional capturó a 13 presuntos integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra en los municipios de Riohacha y Dibulla, en cumplimiento de órdenes judiciales por los delitos de extorsión agravada y concierto para delinquir agravado.
De acuerdo con las autoridades, entre los capturados figuran presuntos cabecillas y coordinadores de la estructura criminal, identificados con los alias ‘Boyaco’, señalado como jefe financiero; ‘Yao’, presunto cabecilla militar; ‘Marquetalia’, encargado de finanzas en Riohacha; ‘Gordo Way’, vinculado al manejo de rentas del narcotráfico; ‘El Viejo’, presunto perfilador de víctimas, y ‘Suly’, coordinadora logística.
También fueron detenidos otros presuntos integrantes conocidos como alias ‘Mono Edi’, ‘África’, ‘Punto 40’, ‘Leifa’, ‘Óscar’, ‘Douglas’ y ‘El Gordo’, quienes estarían involucrados en el cobro sistemático de extorsiones en la región.
Según el proceso investigativo, los capturados harían parte de los frentes ‘Javier Cáceres’ y ‘Cristóbal Duarte’, y estarían implicados en actividades criminales como extorsión, homicidios selectivos, tráfico de estupefacientes y desplazamiento forzado.
Las acciones de esta estructura afectaban principalmente a comerciantes, transportadores, ganaderos, agricultores y el sector hotelero en Dibulla, Riohacha y corregimientos como Mingueo y Palomino, en el corredor estratégico de la Troncal del Caribe.
Las autoridades señalaron que las exigencias económicas variaban entre 100.000 y 20 millones de pesos, aunque en algunos casos podían alcanzar hasta 50 millones, dependiendo de la actividad económica de las víctimas.
El modus operandi consistía en intimidaciones presenciales en establecimientos comerciales o mediante llamadas telefónicas, con el fin de presionar el pago de las extorsiones.
Todos los capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación y deberán responder por los delitos imputados.
Con esta operación, las autoridades buscan debilitar las finanzas y la capacidad de intimidación de estructuras criminales que operan en el norte del país.

